miércoles, 20 de octubre de 2021

Cruces de siglo


La celebración del tránsito del siglo XIX al XX se tomó como algo muy especial por los católicos, pues el balance del siglo que tocaba a su fin había sido muy negativo para la Iglesia, enfrentada a la nueva sociedad liberal. El jubileo proclamado por el Papa León XIII en mayo de 1899 pretendía reclamar el lugar que la correspondía en ese nuevo orden liberal y el reconocimiento público del Reino de Cristo como garante moral de la sociedad. Para ello proclamó la Bula del jubileo en mayo de 1899. La celebración jubilar pretendía ser un homenaje reivindicativo al reconocimiento de Jesucristo Redentor y de la Iglesia y del Papa, como servidores y ejecutores de esa misión.

Su visión de la Casa de Dios, a tenor de su Encíclica Satis Cognitum (29 de junio de 1896), era la misma que había tenido el profeta Isaías, percibiéndola como una montaña cuya cima, elevada sobre el resto, era visible a todas las demás. Eso, y la necesidad de perpetuar la Cruz como el símbolo del Cristianismo, le llevaron a proponer una solemne memoria de fe y recomendó que, para recibir al nuevo siglo, se colocará la Cruz del Redentor en las cumbres más altas, como símbolo de la Cristiandad.

Ese es el origen de las denominadas "cruces de siglo" que se colocaron en muchos lugares de la geografía española y a las cuales no faltó la diócesis de Toledo, la cual, por mediación de su cardenal Sancha y Hervás, instó también a levantar ese tipo de cruces conmemorativas del Año Santo que había promulgado el Papa. En Toledo se eligió un cerro más arriba del castillo de San Servando y se congregó un enorme gentío para inaugurarla.



Como en todas las localidades no había grandes cimas para levantar estas cruces, por situarse en terreno llano, el prelado autorizó a que se instalasen en el lugar que designaran las "autoridades civiles" y que en cada lugar se celebrase una procesión con Rosario cantado para colocar y bendecir la Cruz, entre otros actos previos de los que también se daba cuenta en la citada Pastoral, y de los cuales no hacemos mayor referencia por no ser objeto concreto de este post.




No se dispone de más noticias al respecto sobre estas celebraciones o sobre las cruces que fueran levantadas en los pueblos de la provincia de manera firme y definitiva, recurriéndose en muchos casos a monumentos efímeros, como la propia cruz que fue instalada en los cerros de San Servando (de madera), dada la falta de tiempo para recaudar los recursos necesarios para fundir otros munumentos de hierro o bronce.

Sería posible, por tanto...

domingo, 17 de octubre de 2021

¿Una cruz de siglo?


Aclarado, por tanto, que la Cruz de la Plaza de la Constitución no responde a ningún fin jurisdiccional como el que cumplen los rollos o picotas que encontramos en otros muchos pueblos, no cabe entonces relación alguna con esa función. Pero siguen quedando dudas a cerca de sus orígenes, los motivos o la época de su construcción. Una de las razones que aclararía el por qué fue levantada en la misma plaza y no en otro sitio, es porque, como indicábamos en la anterior entrada, ya existía una "cruz de término" a las afueras de la población. Se trata de la cruz humilladero que existe en el camino de Toledo. El fin de estas últimas era mostrar la piedad o religiosidad de una población y para que sirviera de fomento para viajeros y caminantes. Ejemplos cómo éste hay en varios caminos a la entrada de la cercana población de Ajofrín. Aunque el ejemplo más profuso de este tipo de elementos arquitectónicos y de su finalidad lo encontramos en Galicia y Castilla León.

Su objeto, por tanto, tampoco era el de las "cruces de término". Tampoco parece datar de la misma época que la existente en el camino de Toledo, pues hay noticias muy antiguas de esta, pero no de la que nos ocupa. ¿Cuál podría ser entonces el motivo para el que se construyera esta cruz o crucero? ¿Existe algún motivo que moviera a levantarla?

Como sabemos, el documento gráfico más antiguo de que disponemos es una fotografía de principios del siglo XX. No hay información anterior y, en una primera aproximación, creímos factible que la llegada de la época liberal a nuestro pueblo (siglo XIX) hubiera podido inducir a construir algo que se aproximara a aquellos antiguos rollos jurisdiccionales de la Edad Media. Descartado este motivo, queda un vacío entre uno y otro siglo, pero que bien pudiera seguir considerándose como la época de construcción de esta Cruz.

Seguimos sin datos concretos al respecto, pero sí podemos encontrar en el periodo citado un hecho relevante con multitud de coincidencias que podrían constituir una razón suficiente para que en Burguillos se levantara semejante monumento. A modo de ejemplo, tomemos esta noticia de la cercana ciudad de Toledo como base para esta teoría:



miércoles, 13 de octubre de 2021

La Cruz de la plaza

Con motivo de la puesta en marcha de la nueva página web del Ayuntamiento de Burguillos de Toledo, recibí el encargo de redactar una no muy extensa relación de su historia local. Y como dicho espacio tiene un cariz institucional, centré el estudio en la transformación del gobierno municipal, desde sus inicios como lugar de realengo (dependiente de la ciudad de Toledo) hasta la llegada del siglo XIX y la instauración del periodo liberal que le conferiría jurisdicción propia, hasta entonces no disfrutada. Concluía el trabajo con una reseña a la Cruz de la plaza de la Constitución, la cual podría provenir de esa época, precisamente porque sería en ese momento cuando el pueblo se desprendería del yugo jurisdiccional de Toledo, erigiéndose como municipio con ayuntamiento de pleno derecho. La comparaba, de esta manera, con los rollos jurisdiccionales de la Edad Media, símbolo de esa independencia para administrar justicia que la adquisición del título de villa confería a cualquier población.



Sin ánimo de hacer ninguna afirmación, pues no disponía de ningún documento que me permitiera asegurar que la Cruz se mandara erigir en esa época (y así creía haberlo dado a entender), el buen amigo Purry me hizo ver que estaba en un error y que debía revisar esa consideración por no parecerle muy oportuna. Que "la Cruz" siempre había sido eso, una cruz, a la que luego se le añadió una luminaria con cuatro faroles, y no un rollo o picota -me insistía-, por lo que desde entonces me sigo preguntando por el origen de este elemento representativo de nuestro pueblo, sin encontrar ninguna reseña que me ayude a datarla, o averiguar algo más sólido y fundamentado acerca de sus orígenes.

Por tanto, parecía que todo habría de basarse en posibles hipótesis y seguir especulando con la que más fuerza cobrara. En esas nos encontràbamos cuando, ¡mira por dónde! llegó a mis manos otra posible teoría relacionada con la construcción de la cruz, que podría tener mayor verosimilitud, aún a falta de soporte documental que lo corroborara, pero que merecía nuestro interés y la necesidad de analizarla.

Que la actual es una reconstrucción de la primitiva Cruz que conocemos por una fotografía de principios del siglo XX no es ninguna duda. Más al contrarío, sabemos que fue la Dirección Nacional de Regiones Devastadas la que se encargó de esta labor a la conclusión de la guerra civil española y disponemos de datos gráficos que así lo atestiguan. Pero seguimos desconociendo cuál sería la función de este elemento arquitectónico, algo que podría orientar nuestra búsqueda. Tampoco su ubicación es la misma, aspecto éste que sí puede ayudarnos con la nueva teoría. Pero, en definitiva, sigue siendo necesario conocer para qué fue construida originariamente y veríamos así esclarecida también la época en que fue levantada.



Volvamos, por tanto a esa primitiva imagen en blanco y negro que nos muestra un fuste de piedra de una sola pieza, coronado por una cruz latina (aparentemente de hierro), y tres basamentos de diferente tamaño, que le dan una forma piramidal, apoyados sobre un pedestal inferior de piedra de considerables proporciones. Llama la atención cómo se encuentran unidos estos últimos elementos, por el grosor y color blanco de la argamasa utilizada, que rompe la uniformidad y la solidez de la piedra. Si la comparamos con la imagen actual, se diferencian claramente en el aspecto que presentan y tan sólo es la reconstrucción la que puede parecerse más a un rollo jurisdiccional, por la mayor altura de su fuste y por el capitel superior en el que se sitúan la Cruz y los cuatro faroles posteriormente incorporados. Es posible que los técnicos de Regiones Devastadas no dispusieran de una referencia fiel de la cruz original y en la reconstrucción lo que trataron de reproducir fue algo que debía parecerse a un rollo jurisdiccional, suponiendo que esa fuera su verdadera función.

A tenor de la fotografía, el antiguo crucero guarda cierta relación con el "humilladero" que hay a las afueras de la población, pero de este último tenemos fuentes documentales que lo citan y hablan de él ya en el siglo XVII, mientras que de la Cruz de la plaza no existe noticia alguna, lo cual podría corroborar la hipótesis de que su construcción es mucho más moderna y que su cometido o función no era el mismo para el que se construyó la Cruz del camino de Toledo (lugar de devoción para peregrinos y caminantes) y, por tanto, no pertenecerían a la misma época.

Pero, sin lugar a dudas, la fotografía nos muestra una construcción de aspecto impecable que contrasta con el resto de edificaciones, por la que no parece que haya pasado el tiempo, apenas alterada por los elementos climatológicos o la mano del hombre. Lo más extraño es el lugar elegido para su ubicación, a escasos metros de la puerta de la iglesia, donde parece estorbar, más que prestar un servicio. Denota, por este motivo, incluso cierta provisionalidad o carácter efímero, como esos monumentos religiosos que se construyen para una celebración concreta y luego son desmontados, si no fuera porque la calidad de los materiales de los que está compuesta (piedra o, probablemente, granito) son para perdurar en el tiempo.

Por todo ello, entiendo que la Cruz se encuentra ligada a la iglesia y a la comunidad parroquial que esta alberga y que, por tanto, tanto su construcción como el fin de la misma obedecen a un motivo religioso más que jurisdiccional o relacionado con la gestión municipal de ese primer ayuntamiento conformado durante el siglo XXI, cómo indicaba en aquel artículo. Respecto a su fecha de construcción, quizá podamos seguir avanzando en ello a través de la nueva teoría que expondré en la próxima entrada del blog, para no hacer esta tan extensa.

martes, 12 de octubre de 2021

Virgen de la Guía 2021


La Virgen de la Guía sale a las puertas de su ermita para recibir a !os romeros que vuelven a su cita anual tras el paréntesis provocado por la reciente pandemia del COVID 19. Aunque las restricciones se han visto prácticamente eliminadas en su totalidad, los miembros de la Junta Directiva de la Hermandad han decidido  mantener las precauciones y este año del re-encentro han considerado más oportuno que la misa se celebre al aire libre y posponer la tradicional procesión por los cerros colindantes hasta el próximo año, para evitar aglomeraciones. El acto resultó muy emotivo y muy vistoso, al no limitarse al reducido recinto de la ermita, como hasta ahora se había venido haciendo.

Por cierto que desde hace dos años, Sagrario Martín (vecina de nuestro pueblo) es la Presidenta de la Junta Directiva de la Hermandad de la Virgen de la Guía, siguiendo la tradición familiar, pues sus padres también son integrantes de la hermandad y han ostentado cargos en la dirección de la misma.














domingo, 10 de octubre de 2021

Regreso al top ten


Publicados los datos relativos a las declaraciones de IRPF del año 2019 en los que puede apreciarse la renta disponible media de la localidad, que continúa su mejora significativa, escalando puestos a nivel regional. En el ámbito provincial pasa a ocupar el número 10 de los municipios con mayor renta disponible, entre los que se encuentran todas las localidades del cinturón de Toledo, beneficiadas por ese crecimiento poblacional que aporta la ciudad. Estos nuevos vecinos, generalmente matrimonios que trabajan en Toledo, aportan un nivel de ingresos medio/alto, gracias a su cualificación y especialización, eligiendo éstos las comodidades de los pueblos cercanos y su preferencia por la oferta de viviendas unifamiliares para su mejor confort.